La ilusión de un regalo especial
Con motivo del nacimiento de la Infanta Leonor, nació también el deseo de crear un obsequio único, emotivo y lleno de significado. Se diseñó y pintó a mano una vajilla infantil personalizada, con ilustraciones tiernas, el nombre de la recién nacida, su fecha de nacimiento y frases delicadas pensadas para acompañar los primeros momentos de su vida.
Fue un regalo hecho desde el corazón, como homenaje sincero a una nueva etapa en la familia real.
La respuesta que jamás imaginé
Años después, al celebrarse el nacimiento de la Infanta Sofía, volvió a surgir la ilusión de crear algo único. Se pintó una nueva vajilla infantil personalizada, con nuevos colores, ilustraciones dulces y mensajes pensados para esa nueva llegada. Un nuevo gesto simbólico y artesanal que fue enviado con el mismo cariño y respeto.
La sorpresa llegó poco después, con otra carta manuscrita de agradecimiento. Un momento lleno de emoción que demostró, una vez más, que lo hecho con alma puede llegar muy lejos.
Un recuerdo para siempre
En una tercera ocasión, se quiso rendir homenaje a la Infanta Doña Elena. Esta vez, el regalo fue una vajilla decorada a mano, creada con el mismo cuidado y amor por la tradición artesanal. Cada taza llevaba detalles elegidos con esmero, pensados para sus hijos y personalizados con dedicación.